Para estar saludables, muchas personas terminan oscilando entre extremos. En un momento consumen cuencos de ensalada y quinoa y al siguiente se atiborran de cremas heladas.

Después de un ciclo de gran esfuerzo por estar “sano” y terminar doblegándose ante las papas fritas, uno termina preguntándose si comer sano es posible siquiera y si vale la pena molestarse en hacerlo.

 

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Comer sano puede resultar un objetivo difícil y esquivo, imposible de alcanzar. Hasta la sola idea de comer sano puede resultar agotadora y desalentadora.

Muchos que quieren hacer dieta se encuentran en un estado permanente de “última cena” en el que comen prácticamente todo lo que está a la vista por temor a la dieta inminente que están a punto de empezar, eternamente, mañana. El miedo a hacer dieta puede traer aparejado comer en exceso y ansiedad por la comida, lo cual obviamente no ayuda a mejorar la salud a largo plazo.

¿Cómo podemos hacer que comer sano realmente funcione? ¿Cómo hace una persona para lograr un equilibrio entre los extremos de restringirse y excederse?

¿Qué es comer sano?

Es importante aclarar qué significa realmente “sano”. Comer sano no es una alimentación perfecta, y una alimentación perfecta no es comer sano.

Es ridículo que alguien diga que, comiendo una zanahoria al día, está sano. También es ridículo decir que comer un día una porción de torta no es sano.

El estado de salud es una compleja combinación de genética, factores culturales, entorno y comportamiento a lo largo del tiempo. Ninguna opción alimentaria es culpable de la mala salud -y ningún alimento es responsable tampoco de la buena salud.

El mayor error que cometen las personas que hacen dieta

El mayor error que cometen las personas cuando tratan de comer saludablemente es suponer que comer sano es el extremo opuesto a darse atracones. En otras palabras, muchos confunden planes de dieta rígidos con comer sano.

Pero la verdad es que comer sano es un punto intermedio entre los extremos, no un extremo propiamente dicho. Si logra estabilizarse en el medio, en un lugar que a usted le resulta sostenible y realista, quiere decir que encontró su propia versión de comer sano sostenible y realista.

Comer sano para usted puede ser un poco diferente de lo que es comer sano para otro, y eso también está bien.

 

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Por lo tanto, al tratar de comer sano, asegúrese de evitar los planes y las filosofías que estimulan los extremos. Si ha probado dietas de moda anteriormente y perdió el entusiasmo y el control sobre la comida, no es el único y no es culpa suya. Simplemente, todavía no encontró el equilibrio correcto que funcione para usted a largo plazo.

A continuación encontrará algunos consejos para poder generar comportamientos verdaderamente saludables (a nivel mental, físico, emocional y otros) en cuanto a la comida que son sostenibles y realistas:

1. No se enganche con locuras

Si alguien en su entorno está haciendo el último plan disparatado en nutrición y lo/la estimulan a seguirlo, pregúntese si se imagina comiendo de esa forma por el resto de su vida. Si no se imagina alimentándose de esa forma para siempre, le conviene pensarlo dos veces.

2. Planifique de antemano

Comer en forma equilibrada y nutritiva es mucho más fácil cuando se implementa un plan flexible. Planificar incluye las compras del almacén, planear las comidas y envasar las comidas para estar fuera de casa.

3. Respete su cuerpo

Haga todo lo posible por escuchar las señales de hambre y de saciedad. Habrá días de más hambre y otros serán días de menos apetito.

4. Trátese bien

Comer sano no tiene que ver con la perfección. Es fantástico tener presentes algunas pautas generales sobre equilibro, moderación y variedad, pero no hay necesidad de castigarse cuando no las cumple. Lo único que usted tiene es el aquí y ahora; por lo tanto, haga todo lo posible en cada momento y evite las trampas de enojarse por las veces en que fracasó anteriormente o los temores de no poder cumplir en el futuro.

 

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5. Póngase en contacto con sus emociones y sentimientos

Verifique sus emociones cuando esté recurriendo a la comida en momentos en que usted sabe que no tiene hambre. Busque maneras de serenarse y calmarse sin utilizar la comida cuando es evidente que ésta no le servirá para mejorar su estado emocional.

6. Cuídese bien en general

Cuando trate de comer sano no descuide otras áreas del cuidado personal. Asegurarse de dormir bien por la noche, mover el cuerpo con ejercicios que disfrute en forma habitual y aprender a manejar adecuadamente el estrés son importantes dentro del cuadro general de la salud.

La alimentación debe ser a la vez nutritiva y satisfactoria -abandonar cada comida sintiéndose verdaderamente satisfecho es fundamental para que el cambio de comportamiento persista a lo largo del tiempo. Cuando trate de encontrar una manera de comer saludablemente, recurra a su propia sabiduría interior y a su intuición para encontrar un equilibrio entre los extremos.